El sistema penitenciario peruano ha experimentado una transformación significativa en los últimos años, especialmente en lo que respecta a la gestión de su infraestructura. Antes de 2025, la Oficina de Infraestructura Penitenciaria (OIP), adscrita al Instituto Nacional Penitenciario (INPE), era la entidad encargada de diseñar, construir y mantener una infraestructura penitenciaria que garantizara condiciones adecuadas para el tratamiento de las personas privadas de libertad. La OIP estaba organizada en unidades especializadas, como la Unidad de Estudios y Proyectos (UEP), que se enfocaba en el análisis, diseño y programación de proyectos de inversión; la Unidad de Obras y Equipamiento (UOE), responsable de la ejecución de proyectos de construcción y equipamiento; y la Unidad de Mantenimiento (UMI), que aseguraba el mantenimiento preventivo y correctivo de las instalaciones.
Sin embargo, en respuesta a la necesidad de abordar de manera más integral los desafíos del sistema penitenciario, como el hacinamiento, la reincidencia delictiva y la falta de condiciones adecuadas para la reinserción social, el Estado peruano decidió dar un paso más allá. Así, mediante el Decreto Supremo N.° 006-2025-JUS, se creó el Programa Nacional para la Prevención y Reinserción Social (PRONAPRES), un programa adscrito al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Este programa nació como una fusión estratégica entre la intervención preventiva "Cambiando Rumbos" y la propia Oficina de Infraestructura Penitenciaria (OIP), con el objetivo de unificar esfuerzos y recursos para prevenir el delito y mejorar las condiciones de reinserción social.
El PRONAPRES absorbe las funciones técnicas y operativas de la OIP, también amplía su alcance para incluir un enfoque preventivo y social.
A diferencia de la OIP, que se centraba principalmente en la infraestructura, el PRONAPRES tiene un enfoque más holístico. Su ámbito de intervención es nacional y sus beneficiarios incluyen tanto a adolescentes y jóvenes en riesgo de desarrollar trayectorias delictivas como a aquellos que ya se encuentran bajo la administración del Sistema Penal Juvenil o del Sistema Penitenciario Nacional. Esto significa que el PRONAPRES no solo se encarga de la construcción y mantenimiento de centros penitenciarios, sino que también diseña e implementa estrategias de prevención temprana y reinserción social.
Bajo la dirección de un Director Ejecutivo, designado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, el PRONAPRES se ha convertido en un instrumento clave de la política criminológica del Estado. Su financiamiento está garantizado por los recursos de los pliegos presupuestales del Ministerio de Justicia y del INPE, asegurando la sostenibilidad de sus intervenciones. Con una vigencia inicial de cinco años y operaciones que comenzaron formalmente el 1 de enero de 2026, el PRONAPRES representa un avance en la articulación de acciones para mejorar la seguridad ciudadana y la calidad de vida de las personas en conflicto con la ley.
Esta reestructuración refleja un cambio de paradigma en la gestión penitenciaria peruana, donde la infraestructura ya no se aborda de manera aislada, sino como parte de una estrategia integral que combina prevención, tratamiento y reinserción. La creación del PRONAPRES marca un hito en la historia del sistema penitenciario, al integrar componentes sociales y técnicos para enfrentar los desafíos del delito y la reincidencia de manera más efectiva y sostenible.
En este contexto, la reciente Resolución de Gerencia N.° 016-2026-INPE-GG, que establece la Unidad Funcional de Mantenimiento de Infraestructura Penitenciaria, puede interpretarse como un complemento a las acciones del PRONAPRES, asegurando que la infraestructura penitenciaria cuente con un mantenimiento especializado y oportuno, alineado con los objetivos de reinserción y prevención que promueve el programa.
Mg. Edwin Ticlla Colunche
Experto en temas de reinsercion social
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